El principal atractivo de Ratatouille son las cuidadas escenas del restaurante y el acertado ritmo narrativo, que mezcla los géneros y da un aspecto final sobresaliente. Ratatouille es la mejor película de animación del año y todo un éxito de taquilla. Brad Bird, director de películas como El Gigante de Hierro o Los Increíbles lleva al espectador por una experiencia de puro entretenimiento con mayor nivel que otros estrenos del verano.
Ratatouille presenta personajes estereotipo. El pinche que acaba de llegar al restaurante y que es un negado para la cocina. La bella chica de la película, que dirige la cocina. El subchef, que quiere la propiedad del restaurante a toda costa. Por encima de ellos, es sin duda el personaje del crítico gastronómico el más logrado, con una mezcla entre Murnau y Herzog, con Nosferatu.
Ratatouille vuelve a contar la historia de un protagonista que está fuera de lugar y su camino para llegar a conseguir sus sueños, sin importar las diferencias que se dejan por el camino.
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