|
DOOMSDAY, UN ENTRETENIDO PRODUCTO DE ACCIÓN Y TERROR.
Doomsday. El Juicio Final es la nueva película de Neil Marshall, creador de dos éxitos de culto del cine de terror, Dog Soldiers y The Descent. Su tercer largometraje apunta más alto, y cuenta con 30 millones de coste de producción. Rhona Mitra, Bob Hoskins y Malcolm McDowell son los ejes de esta historia a medio camino del género apocalíptico y acción a raudales, al más puro estilo Mad Max.
El resultado es un producto de entretenimiento, con un ritmo trepidante, y que no deja indiferente a nadie. Una plaga mortal se ha propagado en Gran Bretaña. El llamado virus reaper ha matado a miles de personas. El gobierno decide construir un muro para poder aislar a los infectados del resto del país. En ese caos, una niña es evacuada de la zona de la infección. Treinta años más tarde, el virus vuelve y se descubre que hay supervivientes en la zona del muro. Un equipo tendrá que adentrarse en el caos para intentar conseguir una cura antes de que sea tarde. Quien se encarga de dirigir al equipo es dicha niña, ahora una soldado con un sinfín de recursos.
|
|
Lo primero que llama la atención de Doomsday es que a pesar de tener un presupuesto moderado, sólo 30 millones de dólares, luce muy bien en pantalla y parece que se ha aprovechado. Las secuencias donde se ve la desolación de la ciudad, y las persecuciones no escatiman fuego y explosiones espectaculares. Rhona Mitra hace un buen trabajo siendo la "dura" de la película, y recoge el testigo de Kate Beckinsale, que filmó las dos entregas de Underworld, y Mila Jovovich, de Resident Evil.
Doomsday. El Juicio Final tiene un arranque muy trepidante y violento. El director, Neil Marshall, traduce en apenas diez minutos todo el caos y la destrucción causadas por el virus, sin escatimar escenas virulentas y con tendencia al gore. A partir de aquí, la película entretiene y el metraje se pasa volando. A pesar de estar ambientada en el 2051, hay detalles que chirrían, como la fortaleza medieval de la zona infectada. Quizá muy fuera de lugar para la historia que se está contando. La pandilla que se encarga de dominar la ciudad, y con claras reminiscencias a Mad Max, tampoco tiene desperdicio, aunque no añade nada nuevo a la historia, y en el epílogo hace más bien de comparsa en la acción. Doomsday. El Juicio Final es un excelente producto de terror de serie B, que da lo que promete al espectador.
|
|
Neil Marshall demuestra su talento en la dirección, y emplea un cambio de plano muy rápido y a ritmo vertiginoso. Doomsday. El Juicio Final es un producto que entretiene y no deja indiferente al espectador. Todavía no se ha estrenado en España, pero queríamos traer nuestro análisis y recomendarla a los amantes del género de terror y la serie B.
De los trabajos anteriores de Neil Marshall, ya se destacó su terror más psicológico y la sensación de angustia que se transmitía al espectador, pero con Doomsday llega a cotas más altas, y es quizá su mejor film. A medio camino entre Resident Evil, a la que supera con mucha holgura, y Mad Max, a la que tampoco tiene que envidiar casi nada, Doomsday y su director demuestran la buena salud del cine de terror británico.
Lo mejor: La dirección, las escenas de acción y la reconstrucción de la ciudad desolada por el virus.
Lo peor: Los altibajos del guión, y la fortaleza medieval en pleno 2051.
Valoración final: 7 sobre 10
|
|
|
|